Un tanto, en el fondo, como todas las utopías, que son preciosas pero difíciles de lograr
No merece la pena, niña, que te quedes con lo malo cuando ya ha acabado el día. Lo echas, lo tiras. Una buena ducha antes de ponerte el pijama y dejas que toda la basura se te vaya por el sumidero. Mañana será otro día. Sigue leyendo